Hilo + ampliación: el caso Angst/Kidhaustein.

7:50

En esta entrada me dispongo a recopilar todas las capturas, testimonios e información de que dispongo en relación a los comportamientos y actividades de Adrián, conocido en Twitter como @Annngst, @Aaaaangst, @Anzzzt, @_Anxius, y más recientemente @Kidhaustein. Este post es la continuación y ampliación de este hilo de Twitter.

ciberactivismo

Crítica a la Tercera Ola feminista y a la retórica "posmoderna" del ciberactivismo

14:27

Antes siquiera de tener nociones sobre feminismo radical ya tenía discusiones con otras feministas que, desde mi punto de vista, hacían análisis superficiales y autocomplacientes amparándose en la idea del empoderamiento. Una de las primeras cosas que entendí cuando empecé a formarme en el feminismo fue que este no debe "fiscalizar" a las mujeres; no debe pretender controlarlas, ni despreciarlas por ceñirse a los roles tradicionales y sucumbir a la presión social, sólo animarlas a cuestionarse por qué lo hacen y, en todo caso, a corregir eso por su cuenta y a su ritmo. Pero también me di cuenta de que bajo ese lema liberal de "cada mujer es libre de hacer lo que quiera", de repente habíamos renunciado a analizar críticamente, de repente todo era empoderante sin más; depilarse, maquillarse, llevar tacones, todo aquello que forma parte de la llamada "feminidad compulsiva". Les decía a algunas chicas "puedes depilarte y aún y así ser consciente de que no es una elección auténticamente libre e individual, y mucho menos empoderante o feminista" y me contestaban casi siempre con argumentos en la línea de "yo lo hago por mí, porque me gusto así, es mi elección y por tanto es feminista"; no parecía que llegaran a preguntarse por qué se gustaban más así.

Entendí que esto no iba de cambiar el fondo, sólo las formas, sólo el lenguaje. De hacer que lo misógino simplemente dejara de parecernos misógino. De crear nuevos términos para retorcer e invertir el significado de las palabras. Entendí cómo esto le hacía el juego al patriarcado. Cómo el feminismo pro-sex se centraba en el derecho de las mujeres a ser abiertamente sexuales, pero interiorizando inevitablemente las fantasías y esquemas propios de la sexualidad masculina hegemónica, "auto-cosificándose".

El discurso liberal sobre privilegios y opresiones confunde también el resultado con la raíz del problema. Por ejemplo, la bifobia se debe a la heteronorma (que beneficia al patriarcado perpetuando las relaciones de género y el modelo tradicional de familia nuclear), no a un "monosexismo", y que gays y lesbianas (que también sufren la heteronorma y la interiorizan) reproduzcan actitudes y prejuicios bifóbicos no les da ningún poder o privilegio real. No existe una clase "monosexual" históricamente coherente u organizada. Hemos llegado a un punto en el que "me discriminan por la misma razón que a ti, pero no me hacen esto concretamente" equivale a un privilegio. De este modo se dispersan individuos que en realidad forman parte de una misma clase, oprimida en base a lo mismo. Cuando dejas de pensar en etiquetas y subjetividades y vas a la raíz histórica y material de la opresión, todo se vuelve más claro. Es pensar menos en cómo me siento yo y más en clave de qué saca ganando la clase dominante con ello.

Algo que prima mucho en redes sociales como Tumblr es lo que llaman "identity politics", la política de identidad. Esto lleva a abusar de los argumentos de autoridad, de las falacias ad verecundiam y ad hominem; se pretende convertir cualquier afirmación o análisis que provenga de personas de colectivos oprimidos en una ley que el resto no pueda cuestionar. Esto es especialmente peligroso al venir de la mano de esta proliferación de identidades subjetivas, "posmodernas", que dependen únicamente de cómo se define uno; el "sólo nosotros podemos hablar de nuestra opresión (subjetiva)" da lugar a muchas trampas.
Soy la primera que cree que hay que tener en cuenta los sesgos implícitos y el hecho de querer conservar privilegios; sí creo que las personas blancas y los hombres, al hablar de racismo o machismo, acostumbran a decantarse inconscientemente por aquellos discursos que les benefician y que no les obligan a replantearse las cosas, me parece una reacción normal y entiendo que por ello sus aportaciones puedan (y deban) ser puestas en tela de juicio. También entiendo que al encontrarse en una posición de poder no deban liderar ni dirigir estas luchas (pues inevitablemente las acabarían secuestrando -se da un conflicto de intereses-, y ya tendemos inconscientemente a dar más crédito y prestar más atención a un blanco al hablar de racismo, lo cual es parte del problema). Pero eso no significa que a la hora de dar por bueno o malo un análisis o teoría política debamos fijarnos sólo en quién lo dice; más importante es que tenga consistencia interna, que se sostenga, en definitiva, que tenga sentido.

Pienso que es importante recordar que, más allá de los sesgos de las ciencias sociales, existe una lógica pura y dura que no entiende de privilegios y cuyas leyes se deben aplicar a todos por igual (y con esto no me refiero a la forma en que las clases dominantes llaman "razón" a su subjetividad). Pienso que cualquier teoría debe estar abierta a la crítica y el debate.

Una mujer es la única capacitada para hablar de la experiencia de ser mujer, una persona que no sea blanca es la única que puede hablar de qué se siente al sufrir racismo institucionalizado, y esos testimonios deben ser escuchados y respetados, pero una persona que forme parte de estos colectivos no necesariamente estará en lo cierto cuando haga un análisis político y hable de cómo funciona el mundo, puede estar equivocada también, y si sus teorías no se sostienen habrá que señalarlo. Tenemos que encontrar un equilibrio; priorizar y dar cobertura a la voz de los oprimidos y hacer un profundo ejercicio de autocrítica sin por ello decir que sí a todo de forma automática y casi condescendiente.

feminismo radical

Sobre el abolicionismo y el Modelo Nórdico

13:12

Antes de empezar, considero que es importante dejar claras las principales diferencias entre abolicionismo, prohibicionismo y regulacionismo.

Si echamos la vista atrás (hacia la Antigua Grecia, por ejemplo) comprobamos que las instituciones patriarcales jamás han buscado abolir o erradicar por completo la prostitución, al contrario; aunque en muchos periodos sí han preferido que esta sea clandestina y esté penalizada de puertas afuera (criminalizando siempre a la prostituta; prohibicionismo) para conservar ciertas apariencias. Durante algunos periodos de la Edad Media la propia Iglesia Católica consideró que la prostitución era un "mal menor": Agustín de Hipona sostenía que "si expulsas la prostitución de la sociedad, todo se desestabilizará a causa de la lujuria". En la actualidad el vaticano ha dirigido burdeles en secreto. Los mismos hombres conservadores y ultrarreligiosos que demonizan a las prostitutas (al considerarlas "indignas", pecadoras) no por ello han dejado nunca de ir a burdeles, no por ello han dejado de contratarlas, aunque las desprecien y las consideren mujeres de segunda categoría. Piden algo y tachan de "sucia" e "indecente" a quien se lo ofrece. Es la doble moral patriarcal habitual (que no se ve reflejada sólo en el caso de la prostitución), una mentalidad que se enmarca en la famosa dicotomía madre/puta: nos convierten en medios de producción (hijos, trabajo doméstico) y/o bienes de consumo (sexo). La idea es tener una casta de mujeres "dignas" y recatadas, "respetables", para adoptar el rol de esposa y madre; y a otra casta de mujeres, a las que considerarán sucias e impúdicas, para consumo "público" masculino. Tanto Friedrich Engels como Simone de Beauvoir o Kate Millett coinciden en señalar que el matrimonio monógamo (monógamo para ellas) y la prostitución son instituciones patriarcales históricamente complementarias.

El regulacionismo hace una lectura liberal y "progresista" de esto; ya no se criminaliza a la prostituta, se reivindica su autonomía y se habla de libertad sexual (en otro post comentaré por qué la noción neoliberal de "libertad" me parece engañosa) pero se ignora por completo el contexto. El debate se centra en lo individual, en casos concretos y excepcionales (normalmente en el mejor escenario posible), y pasa por alto la estructura. Olvida que mientras exista demanda de prostitución, es decir, mientras exista un modelo que normalice la compra de sexo, mientras se les enseñe a los hombres a creer que tienen derecho a comprar el acceso al cuerpo de las mujeres, existirá también trata y explotación para suplir esa demanda. El cliente que no pueda pagar a una prostituta de lujo pagará a una mujer de la calle. La mentalidad de ambos es la misma: tengo el poder de pagar a esta persona para que me satisfaga sexualmente. Ambas realidades, prostitución freelance y explotación/trata, se retroalimentan. (Y no, esto no significa, bajo ningún concepto, que deba hacerse responsables a las prostitutas freelance. Existe trata porque existe esa demanda de sexo por parte de hombres, y existe esa demanda porque nos encontramos en un marco social y económico que crea las condiciones para que esto sea así.)

El abolicionismo, por su parte, busca acabar con la demanda, intenta concienciar a la población sobre las relaciones de poder (tanto de clase como de género) que subyacen, y criminaliza y reprende a los clientes. No hay nada menos institucionalizado que señalar a los hombres y decirles "vosotros sois el problema". Las abolicionistas comprenden que hay una minoría de prostitutas que sí puede tener cierto margen de elección y unas condiciones relativamente adecuadas, que esté conforme con su trabajo; pero que mientras exista una forma de prostitución existirá la otra; que la prostitución no se da como un fenómeno individual y aislado sino que es consecuencia de un modelo de sociedad. Forma parte de un engranaje, y cada pieza afecta a las demás.
Al igual que con la cuestión del empoderamiento, lo verdaderamente importante para comprender en qué se diferencia la postura abolicionista de la prohibicionista es tener presente que se formula desde el feminismo, desde un feminismo que puede gustar más o menos, pero feminismo al fin y al cabo; y el feminismo es incompatible con la creencia de que existan mujeres dignas e indignas, de que una mujer pueda merecer más o menos respeto en función de su vida sexual. Por tanto creer que las feministas abolicionistas consideran "sucias" o "guarras" a las prostitutas, o que tienen algún interés en humillarlas, hacerles daño o acosarlas es, en el mejor de los casos, una confusión.

Lo que se suele reprochar a las abolicionistas es que no escuchen a las prostitutas. Sin embargo las principales activistas abolicionistas son ex-prostitutas y supervivientes de trata*.

Se suele decir que la regulación ayuda a las prostitutas ofreciéndoles una mayor seguridad y acabando con el estigma social. Sin embargo no está siendo así en Alemania, donde la prostitución está regulada; los precios han bajado, las condiciones parecen haber empeorado, y el tráfico ha aumentado (sin embargo los proxenetas se están enriqueciendo):
http://www.spiegel.de/international/germany/human-trafficking-persists-despite-legality-of-prostitution-in-germany-a-902533-2.html
http://s.telegraph.co.uk/graphics/projects/welcome-to-paradise/
http://themonkeycage.org/2013/06/legalized-prostitution-increases-human-trafficking/
http://partidosain.es/carta-abierta-de-una-ex-prostituta-alemana/
http://www.feministcurrent.com/2016/05/09/legalization-has-turned-germany-into-the-bordello-of-europe-we-should-be-ashamed/

Algunos estudios apuntan a que la regulación incrementa el tráfico: http://www.lse.ac.uk/geographyAndEnvironment/whosWho/profiles/neumayer/pdf/Article-for-World-Development-_prostitution_-anonymous-REVISED.pdf

La alternativa por la que apuestan las abolicionistas es el llamado Modelo Nórdico:
https://nordicmodelnow.org/what-is-the-nordic-model/
http://edition.cnn.com/2016/04/18/opinions/prostitution-nordic-model-peters/
https://nordicmodelnow.org/myths-about-prostitution/myth-regulation-makes-prostitution-safe/
http://www.feministcurrent.com/2016/03/15/survivors-say-the-nordic-model-is-our-only-hope/

La ley sueca sanciona a todas las personas que demanden servicios sexuales sin importar su sexo, siendo los hombres los principales compradores; es importante mencionar que esta ley no criminaliza a la víctima (trabajadora sexual), al contrario, bajo el amparo de la ley recibe asistencia integral del Estado. Por otra parte, en Suecia, a más de aprobar y aplicar exitosamente esta ley, y como parte de toda la estrategia de erradicación de la trata, se han desarrollado campañas de sensibilización dirigidas a mujeres y a hombres para frenarla. 
Fuente: ONU Mujeres Ecuador

El Modelo Nórdico ha reducido drásticamente el tráfico y la explotación en Suecia y ha mejorado las condiciones de las prostitutas:
https://mic.com/articles/112814/here-s-what-s-happened-in-sweden-16-years-since-decriminalizing-prostitution#.SqbEwDQUK
http://www.spiegel.de/international/europe/criminalizing-the-customers-prostitution-ban-huge-success-in-sweden-a-516030.html

Más información sobre el Modelo Nórdico en castellano:
http://www.radical.es/historico/informacion.php?iinfo=2349
http://traductorasparaaboliciondelaprostitucion.weebly.com/blog/diez-mitos-sobre-la-prostitucion-la-trata-y-el-modelo-nordico
http://justicewomen.com/cj_sweden_sp.html

También se suele decir que las feministas abolicionistas son putófobas y/o que al criminalizar a los clientes les hacen daño a ellas indrectamente.
Esto es lo que dicen los clientes sobre las prostitutas en los foros:
https://twitter.com/TradxAbolicion/status/749249744426459136
http://los-hombres-invisibles.tumblr.com/
http://los-hombres-invisibles.tumblr.com/post/70007211012
https://twitter.com/TradxAbolicion/status/727998035653963780
https://twitter.com/TradxAbolicion/status/726835841620910080
https://pbs.twimg.com/media/CeaTm9iWwAIpDDN.jpg:large
https://pbs.twimg.com/media/CeafUz6WIAAi_p6.jpg
(Enlace directo a un hilo:) http://www.escortsxp.com/foro/escorts-callejeras/328483-monica-constituci-sent-estafado.html
https://nordicmodelnow.org/myths-about-prostitution/myth-punters-are-lonely-single-men/

(Contenido especialmente sensible aquí:)
https://twitter.com/InvisibleChoice/status/739151885731528704
https://twitter.com/InvisibleChoice/status/743170266612768768
https://twitter.com/InvisibleChoice/status/742055711400726530
https://twitter.com/InvisibleChoice/status/737356436460711936
https://twitter.com/InvisibleChoice/status/739149082141315072
https://twitter.com/InvisibleChoice/status/741729777233469441
https://twitter.com/InvisibleChoice/status/740652277992542211
https://twitter.com/InvisibleChoice/status/739896343179755520

Estaría bien replantearse quién odia a las prostitutas aquí, quienes son el problema, quienes son los verdaderos responsables de la violencia ejercida contra las prostitutas. Pista: no son las feministas abolicionistas.


También se suele decir que sólo las prostitutas deberían tener voz en este debate. Pero si bien es cierto que deben ser ellas las que hablen de la experiencia en sí de ejercer la prostitución (cómo se sienten, etc), todas deberíamos tener derecho a opinar sobre las implicaciones y consecuencias de la prostitución como tradición e institución patriarcal, porque es algo que nos afecta a todas. Dado el marco socioeconómico, a prácticamente todas las mujeres nos han ofrecido o nos ofrecerán en algún momento tener sexo para conseguir un trabajo o para ascender. Toda mujer que pase por graves apuros económicos, o no tan graves, se planteará la posibilidad de prostituirse, o de ser escort, o de ser camgirl. Todas somos prostitutas en potencia.

autocosificación

Sobre el "empoderamiento" y la (auto)cosificación

14:28

Cuando una feminista radical se muestra crítica con el culto a lo "sexy" o con la forma en que se sexualiza a la mujer en los medios, muchas mujeres lo asocian rápidamente al discurso patriarcal que les dice que no pueden disfrutar de su sexualidad, que les impone la modestia y les enseña a creer que mostrarse las devalúa o las hace menos dignas, menos merecedoras de respeto.
La diferencia es que hacemos ese análisis desde una óptica feminista y en ningún momento pensamos en clave de "respetabilidad". Lo que les decimos es que debemos prestar atención al contexto.

Si no viviéramos en una sociedad que nos deshumanizara y nos viera como objetos de contemplación y de consumo, ¿pondrían a una presentadora a dar las campanadas semidesnuda, en invierno, mientras el presentador va vestido de pies a cabeza? Seamos honestas. La provocación está en los ojos del que mira, pero, ¿vamos a negar que todo cuanto nos rodea está pensado por y para los ojos del hombre que mira, el llamado "male gaze"? La persona cosificada por vestir de un determinado modo no tiene la culpa de que la estén cosificando en el sentido de que son los demás quienes están proyectando en ella sus propias fantasías y prejuicios, pero la cadena de televisión que decide que una presentadora se vista de forma "provocativa" lo hace precisamente porque sabe que la cosificarán y que eso da audiencia, no porque quiera reivindicar la libertad y autonomía sexual de las mujeres, aunque quiera vendernos la moto. La propia mujer "interioriza" esa cosificación sin querer (como si se viera a sí misma desde fuera) y lo convierte en parte de sí, porque se ha criado en un mundo donde eso es lo normal, le han enseñado a verse, entenderse y validarse a través de la mirada masculina.

Y no por volverte feminista dejas de tener esos malos hábitos, no por ser lesbiana dejas de buscar inconscientemente esa validación, y no por ser inteligente, fuerte e independiente eres inmune a años de socialización.

Lo que decimos es que verte guapa y sexy puede hacerte sentir bien, puede darte seguridad en ti misma, pero te estás moviendo dentro de sus reglas del juego. No te da un poder real, sólo una sensación de seguridad y alivio al haber suplido una necesidad casi compulsiva (ser agradable a la vista, no ocupar mucho espacio, ser "consumible") que otros han generado en ti para empezar (capitalismo y patriarcado). Es algo lógico y normal, y nadie debería culparte por querer sentirte bien. Pero no, no te emancipa. Ni a ti, ni a mí ni a nadie. Y sí, es una mierda reconocerlo.

Pero eso es todo lo que estamos pidiendo. Un análisis honesto que no se centre sólo en lo individual. Luego cada una tendrá sus historias personales, sus problemas de autoimagen y conflictos sin resolver, y cómo los resuelva es cosa suya.
Pero lo mínimo es que podamos ser críticas y preguntarnos por qué hacemos lo que hacemos, intentar que las siguientes generaciones no necesiten mensajes como "todas las tallas son sexys" para sentirse mejor, que no hayan convertido su atractivo sexual (según un determinado criterio establecido) en una pieza fundamental de su autoestima y su identidad.


asexualidad

Sobre la acefobia y el conflicto entre asexuales y LGTB (o por qué no creo en el privilegio alosexual)

14:57

La heteronormatividad sería la forma que tenemos de presuponer que las personas se deben sentir sexualmente atraídas por otras personas del sexo/género "opuesto" (simplificado para que nos entendamos). No sólo lo damos por sentado sino que desde niños lo asimilamos como el único modelo correcto. La suposición de que todo el mundo siente atracción e impulso sexual también forma parte de la heteronormatividad, de este modelo "correcto".
Beneficia al patriarcado porque perpetúa el modelo tradicional de familia y las relaciones de poder de género, además de asegurar la descendencia (y la cuestión de la descendencia y la herencia de bienes es uno de los pilares necesarios para explicar el surgimiento del patriarcado).

Un hombre asexual es ridiculizado porque la masculinidad tradicional prescribe que los hombres deben ser sexualmente insaciables, agresivos y dominantes, que un hombre que no lo sea es "menos hombre". Pero también se tacha de "menos hombre" al hombre homosexual, porque al sentir atracción por hombres se considera que está asumiendo el rol propio de la mujer (y claro, no hay nada más degradante que eso). Al hombre gay y al hombre asexual se les considera "menos" por la misma razón; por no ajustarse al modelo masculino. Castigar a los hombres que se salen de esa norma es una forma de asegurar la hegemonía masculina.

Una mujer asexual es tachada de "estrecha" porque nuestra sociedad entiende que el valor de una mujer reside en su función como "medio de producción" (hijos) y "objeto de consumo" (satisfacer sexualmente a los hombres). En muchos casos se cree que "se hace la difícil" y no se la toma en serio, pero esto es porque a las mujeres les han enseñado a creer que deben "hacerse las difíciles" para que las consideren merecedoras de respeto, por tanto es lógico que algunas elijan el celibato, o "esperar al adecuado", y que se confunda la asexualidad en las mujeres con esto.

Las personas asexuales se encuentran con la incomprensión y la invisibilización, lo cual trae consigo que la gente no les crea y a menudo no respete sus límites; lesbianas, gays y bisexuales se encuentran con la incomprensión y la hipervisibilidad, que les pone en el punto de mira y les convierte en el blanco de todo tipo de agresiones.

No tiene sentido analizar estas cuestiones en clave individual y sin fijarnos en a quién beneficia la heteronorma y por qué. No tiene sentido hablar de alosexismo, porque no existe una clase alosexual históricamente coherente, conformada tanto por heterosexuales como por gays, lesbianas y bisexuales. ¿Es realmente un privilegio que como gay o lesbiana la gente no invalide tu orientación -y esto es discutible- cuando es precisamente el hecho de que vean tu orientación como algo real y material lo que les lleva a agredirte y asesinarte?

Creo que es importante que se contemple y se tenga presente la existencia de la asexualidad y de un espectro asexual, de distintas formas de funcionar y de sentir; que deje de darse por sentado que todo el mundo quiere sexo y todo el mundo siente el mismo deseo. Pero es un error que esto se convierta en una cuestión de identidad, de autoafirmación, en un juego de etiquetas totalmente subjetivas e individuales. Que cualquier persona heterosexual que en general sólo sienta atracción sexual después de haber establecido un vínculo significativo -cosa que le pasa a muchísima más gente de lo que se suele creer, y que si bien te puede hacer sentir como un bicho raro NO constituye una opresión- pueda participar en e incluso liderar el movimiento LGTB.
Muchos gays, lesbianas y bisexuales tienen también una relación complicada con su sexualidad que fácilmente encaja en lo que se entiende por espectro asexual y en sus subtipos (demi, gris, etc), y llegados a este punto parece que al no etiquetarte automáticamente tienes algún tipo de privilegio alosexual. Esto simplemente no funciona así.